La carta que llegó el jueves a Pizarrales
El correo entró a las 12:40 del jueves. Cuarenta y un minutos después, la directora del San Mateo, Marta Villalba, ya había leído las catorce páginas del expediente de plantilla que la Dirección Provincial remitió sin aviso previo, un documento que fija la retirada de dos unidades de tres años, seis plazas docentes y 43 puestos escolares para el curso que arranca en septiembre.
Villalba convocó al claustro esa misma tarde. Asistieron 31 de los 38 docentes. La reunión duró una hora y veinte minutos. Terminó sin acuerdo sobre cómo repartir los grupos que quedan. En la calle, la noticia circuló rápido: varias familias esperaban a la salida de las 16:00 con el móvil en la mano.
"Me enteré por el grupo del AMPA", dice Nuria Estévez, madre de una niña de cuatro años.
De 25 alumnos por clase a 28 en septiembre
Los números concretos preocupan más que las siglas. Las cuatro aulas de Infantil funcionan este curso con 22, 24, 25 y 23 niños; con la supresión de dos unidades, los tres grupos restantes quedarían en 28, 29 y 28 alumnos por clase, siempre según el cálculo que maneja el equipo directivo.
El ratio máximo legal en Castilla y León para Infantil es de 25 escolares por unidad, y la Consejería sostiene que la bajada demográfica justifica la medida: el censo de niños de 3 años empadronados en Pizarrales cayó un 18,4% entre 2021 y 2025, según datos del Ayuntamiento.
El AMPA ha pedido por escrito una reunión con la Dirección Provincial. También ha solicitado los datos desagregados de escolarización en los colegios concertados del entorno, que no han perdido unidades. La respuesta, de momento, es un acuse de recibo fechado el 3 de junio.
Los seis interinos afectados pertenecen a Infantil, Inglés y Pedagogía Terapéutica. Tres de ellos encadenan sustituciones en el mismo centro desde hace más de cinco años. "Conozco a los críos por su nombre desde 2019", dice una de las afectadas.
El centro de salud de San Bernardo, al límite
A siete minutos andando del colegio, el centro de salud de San Bernardo afronta un problema parecido: cuatro médicos de familia para 14.200 tarjetas sanitarias, cuando la ratio recomendada por la Consejería de Sanidad es de un facultativo por cada 1.500 pacientes adultos, y cada mañana se reparten entre 38 y 42 consultas por profesional, una carga que los propios facultativos describen como insostenible desde hace tres inviernos.
La espera media para una cita de medicina general era de 4,7 días en mayo. En 2019 era de 2,1 días. Pediatría sube a once días.
La gerencia de Atención Primaria reconoce la sobrecarga y argumenta que tres plazas están en concurso de traslado desde febrero sin que ninguna se haya cubierto. "Un pueblo de 3.000 habitantes tiene más médico por habitante que este barrio", señala el vocal vecino del consejo de salud, Andrés Cordero, que lleva el asunto a cada pleno vecinal desde marzo.
Lo que cambia para una familia corriente
Rocío Barbero vive en un tercero sin ascensor de la calle Alcalde Cruces. Tiene dos hijos, uno de tres años y otro de siete. El pequeño iba a empezar Infantil en el San Mateo en septiembre y, con la supresión de aulas, ha solicitado plaza en el colegio público de Garrido y en un concertado de la carretera de Madrid para no quedarse sin sitio.
Dos rutas escolares distintas le costarán, calcula, 70 minutos diarios. "Trabajo en una panadería de la Gran Vía desde las seis y media", explica. "No sé cómo lo voy a montar."
Otras familias se plantean cambiar de barrio. La plataforma Salvemos el San Mateo ha recogido 2.140 firmas en dos semanas. Una vecina de 71 años, Pilar Andrés, las entrega el lunes en el registro del Ayuntamiento. No tiene nietos en edad escolar. Firma igual.
Los plazos y quién decide
La Consejería publicará la resolución definitiva de plantillas el 20 de junio. Hasta entonces, el expediente admite alegaciones. El Ayuntamiento puede presentar un informe de impacto, aunque no tiene competencia para revertir la decisión.
El equipo directivo ha remitido un recurso de reposición con 17 documentos adjuntos: listados de matrículas, mapas de rutas de transporte y el plan de convivencia, con la esperanza de que se mantenga al menos una de las dos aulas suprimidas antes de que el expediente quede cerrado y pase a la comisión provincial de plantillas, que se reúne el 24 de junio en Valladolid.
Si la resolución no cambia, las obras de reordenación comenzarán el 1 de julio. Las dos aulas vacías se dividirán en un despacho de orientación y una sala de usos múltiples. El comedor perderá 30 plazas.
La respuesta vecinal antes del verano
La plataforma ha convocado una concentración para el viernes 12 de junio a las 19:00 en la plaza del barrio, frente al mercado de Pizarrales, y han confirmado asistencia dos sindicatos de enseñanza y la asociación de vecinos Tierras del Sur, que llevan semanas reuniéndose en un local cedido por el Ayuntamiento para coordinar la protesta y repartir octavillas entre las familias.
No habrá corte de tráfico. No habrá marcha hasta la Delegación. La idea es evitar que el asunto se enfríe con las vacaciones. "En julio esto ya no le importa a nadie", resume la portavoz del AMPA, Sonia Malmierca.
El curso arrancará el 8 de septiembre. Para entonces el San Mateo tendrá 38 profesores en lugar de 44. La ratio subirá tres puntos por clase.